Exequator de divorcio.

Exequator de divorcio o reconocimiento de una sentencia de divorcio dictada en un país extranjero es un recurso legal propio del Derecho de Familia y cada vez más común.

Cuando se trata de validar legalmente en España un divorcio tramitado en el extranjero es necesario recurrir al procedimiento de exequátur, esto es, la vía legal  de reconocimiento de una sentencia en un país diferente a aquél en que fue dictada. Regulada por la Ley de Cooperación Jurídica Internacional, constituye requisito indispensable de homologación de las disoluciones matrimoniales ejecutadas fuera de nuestras fronteras.

El proceso de verificación, reconocimiento y homologación consiste en analizar la conformidad de la Sentencia con el ordenamiento jurídico propio para que, en caso de ser compatible, vea reconocida su validez. A partir de ese momento, la Sentencia extranjera adquiere la capacidad de producir efectos jurídicos en España. Es decir, sin este documento no es posible legalizar el divorcio ni  obtener el permiso para su inscripción en el Registro Civil.

Dado que la regulación de este proceso es una norma que se aplica en defecto de Tratados Internacionales, la necesidad de recurrir a un abogado de familia con conocimientos en Derecho Internacional se vuelve realmente imperiosa. Solamente de este modo puede aplicarse el trámite genérico atendiendo a las particularidades del Derecho de la Unión Europea y considerando las variaciones legislativas sobre dicha materia en los países involucrados.

En el caso del Estado Español, para que quede reconocida una sentencia extranjera es necesario que así lo admitan los Tratados Internacionales o el principio de reciprocidad; haya sido dictada en ejercicio de una acción personal sin mediar rebeldía; el fallo de la Sentencia sea lícito en España y no resulte incompatible con una resolución española (o de otro Estado) dictada entre las mismas partes y que esta cumpla los requisitos para considerarse auténtica.

Tanto las personas a cuyo favor se dicte la sentencia como las perjudicadas por la falta de reconocimiento pueden iniciar este procedimiento, es decir, que, en principio, el propio interesado o su ex pareja deben ocuparse de promover el reconocimiento del divorcio dictado en el extranjero. Sin embargo, se considera igualmente válido que cualquier otro individuo tome la iniciativa siempre que tenga un interés en ello y pueda acreditarlo.

La principal recomendación en este sentido es que, independientemente de quién sea el responsable de solicitar un exequátur de divorcio, lo haga contando con asesoramiento jurídico especializado. Y es que no deja de ser un procedimiento complejo que combina varios ordenamientos civiles e internacionales.

¿Surgen preguntas ? Para la resolución de cualquier duda jurídica relacionada con este tema o cualquier otro, el equipo profesional de AGOTE ABOGADOS queda a su entera disposición.

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